23/05/2025

Luz verde al primer tramo de la nueva línea de alta velocidad entre Burgos y Vitoria

Burgos, 23 de mayo de 2025

El pasado mes de febrero, el Consejo de Ministros autorizó al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a licitar la construcción del primer tramo de la futura Línea de Alta Velocidad (LAV) entre Burgos y Vitoria. Se trata del tramo Pancorbo–Ameyugo, de 8,4 kilómetros de longitud y con un presupuesto estimado de 439 millones de euros (IVA incluido), que marca el inicio de una infraestructura clave para la vertebración del norte peninsular.

Ahora, el proyecto da un nuevo paso adelante con la licitación del contrato de asistencia técnica a la dirección de obra. Este servicio será responsable del apoyo técnico integral a la construcción de la plataforma: desde el control de calidad y seguimiento ambiental, hasta la supervisión económica y técnica de los trabajos.

Este primer tramo destaca por su complejidad técnica: el 77% del trazado se ejecutará en túneles y viaductos. Entre las estructuras más representativas se encuentran el túnel de Pancorbo, de 4 km, que atravesará los Montes Obarenes, y un viaducto de 1,1 km que sobrevolará la A-1, la carretera SC-BU-7 y el arroyo de la Llosa. La actuación no solo representa un reto de ingeniería, sino que busca también una integración respetuosa en el entorno natural.

La línea Burgos–Vitoria tendrá una longitud total de 96,6 km y se desplegará en siete tramos, todos ellos ya en fase de proyecto. La previsión del Ministerio es licitarlos todos antes de que finalice 2026. Una vez completada, esta nueva conexión permitirá enlazar la red nacional de alta velocidad con el País Vasco, reforzando su papel como nodo clave del Corredor Atlántico.

El avance en este tramo se suma a una estrategia más amplia que incluye otros hitos recientes en la llamada Y vasca, como la licitación de proyectos para el tendido de vía en los ramales guipuzcoano y vizcaíno, el desarrollo del nudo ferroviario de Bergara y la futura integración urbana en Vitoria-Gasteiz y Bilbao. La conexión entre la LAV Burgos–Vitoria y la red vasca de alta velocidad no solo mejorará los tiempos de viaje entre el centro y el norte del país, sino que será una pieza clave en la conexión ferroviaria internacional a través de la frontera de Irún.

Desde GPYO, seguiremos con atención el desarrollo de este ambicioso proyecto. Nuestra trayectoria en la supervisión de obras lineales, túneles y estructuras singulares, nos sitúa en una posición sólida para comprender y valorar los desafíos técnicos que entraña este tipo de infraestructura. Este tramo inicial representa un paso decisivo hacia una movilidad más rápida, segura y sostenible, y hacia una mayor cohesión territorial a través de la alta velocidad.

Sobre GPYO

GPYO es una empresa de ingeniería civil con más de 20 años de experiencia en el sector. Especializada en el desarrollo de infraestructuras de transporte sostenible y proyectos innovadores, GPYO se distingue por su capacidad para ofrecer soluciones avanzadas que optimizan la seguridad vial, la eficiencia energética y la sostenibilidad. Nuestro equipo de expertos trabaja de manera continua para aportar soluciones que mejoren la conectividad y la competitividad de las infraestructuras, impulsando un futuro más limpio y eficiente.